jueves, 26 de mayo de 2011

El día de tu partida...

¿Te vas? ¿No te vas? ¿Qué hacés? Jugás conmigo sin saber que lo estás haciendo. ¿Cuándo será el día que te enteres de todo? ¿Llegará ese día? ¿Cuál será tu reacción?. Tantas preguntas, ni una sóla respuesta.  ¿Qué se siente ser la persona que sos? ¿Qué se siente ver mi desesperación? Nada. No la ves. No la vas a ver. Es una doble sensación: es alegría por saber que vos estarás bien, pero es tristeza por saber que soy yo la que no va a estar bien. Si te tuviera enfrente te diría que no partas. Sería hermoso poder expresarte todo. ¡Qué loco puede ser el amor a veces! Amar a distancia, sin conocerse, pero amar tanto. Es tan raro tenerte a metros pero a la vez tenerte tan tan lejos. Lo que daría por que esa distancia no existiera...  ¡Cuántos sueños entran en el corazón de una chica de 15 años que no para de pensar en vos! Magia. Color. Alegría. Obsesión. Llámenlo como quieran. No me interesan opiniones. No me interesan críticas. Estoy ciega. Muy ciega. 
El día que llegue tu partida, lo único que se es que no voy a tener ánimos de nada más que de quedarme encerrada en mi mente, y con mis lágrimas agujereándome el corazón. De tenerte lejos, a tenerte más lejos todavía. ¿Cuán lejos se puede llegar a estar? ¿Océanos? ¿Mares? ¿Cuántas cosas más nos van a separar? ¿Vidas privadas? ¿Edades?. La mente me funciona a 1000 por hora. Y ahora ya no se que pensar. Si realmente te tenía lejos, ahora va a ser peor. La lágrima cae sobre mi mejilla. ¿Podría ser peor?. Suena el teléfono. Ilusa yo pensando que algún día en ese teléfono podría sonar tu voz. ¿A cuántas les pasará lo mismo?. Duele. Duele mucho. ¿Podré ponerle fin a este dolor? Imposible. Estoy demasiado metida como para salir.
Decido terminar de expresarme. Quizás nadie lea ésto. Quizás algún día te llegue a vos. Nunca se sabe. Dicen que hay que soñar. Quizás estoy cansada de soñar. Sí. Estoy cansada de soñar. 








Aldana, 26/05/2011

No hay comentarios:

Publicar un comentario