lunes, 21 de mayo de 2012

Tropezarse. Caer. Levantarse sin llorar. Seguir.

Uno tras otros los tropezones, no chiquitos, sino tan grandes que son caídas. Una tras otras las veces que nos levantamos sin decir nada, y seguimos adelante. Una tras otra la decepción, uno tras otro el dolor. Más días pasan, y al contrario de lo que pensábamos, más sufrimos. Cada vez más, mirás y decis: faltan 6, faltan 5, faltan 4. Sí, 4.  Y no hacemos nada. Y seguimos dejando atrás los errores, para volverlos a cometer al día siguiente. Y seguimos sufriendo como nunca. ¿Todo por qué? Por amor. ¿Quién me mandó a mi?-Es la pregunta. ¿Quién mierda me mandó a mi a estar en un lugar rodeada de 60.000 personas que se alegran al mismo tiempo que yo, y que se ponen mal conmigo?. ¿Quién me mandó a mi a que me tengas toda la semana pensando en vos? ¿Porqué? ¿Por qué me levanto a la noche casi llorando pensando en los posibles finales para esta historia? ¿Y qué puedo hacer yo por vos, viéndote en tu decadencia, en el peor momento de tu historia? ¡Nada!. Y eso duele. Duele mucho. Mucho más que el empate en los últimos minutos. Cuando pensaba que podía estar tranquila una semana, se me vino abajo el mundo. Y nos pasó lo mismo a todos. No es justo. 
Pero vuelvo a decir... ¿qué podemos hacer? "Nada. Si somos de palo, somos de afuera". Pero somos el afuera que compone ese adentro. Sin afuera, no hay adentro. Podemos levantarnos otra vez sin quejarnos, sin llorar, aguantando el dolor hasta el fin, sin medir consecuencias de las locuras que comentemos, o podemos dejarte solo en el final de esto que recorrimos juntos, con alegrías y tristezas. Esa, para mi, no es una opción. 
Entonces seguiremos, una vez más, levantándonos de las cenizas, renaciendo cada sábado, para volver a morir rato después, ganés o pierdas, porque sin verte somos nada. La nada misma. Y seguiremos pase lo que pase, queriendo verte cada día mejor, y haciendo lo que podemos para lograrlo. Y conseguiremos ver tus glorias y tus auges. Y aunque sigas tropezando cayendo, nos levantaremos sin llorar, y seguiremos, hasta el fin de los tiempos.


No hay comentarios:

Publicar un comentario